Dulces veintiséis

Este año he cumplido los 26 y me he dado cuenta de que supone un antes y un después en la vida de las personas. Que ya no es cómo los lleves tú, si no en cómo se empeñan los demás en que los lleves.

Ya no hablo de lo típico de la gente que es mayor que tú que te dice el «yo a tu edad…(insertar aquí frase comparativa que te recuerde que eres un despojo para la sociedad mientras otros cuando eran como tú levantaban el país)».

Parece ser que si alguien cumple 26 y tú no le dices “ya estás más cerca de los 30 que de los 20”, llega el Apocalipsis. Porque todos necesitamos un matemático lumbreras a nuestro lado que nos recuerde pequeños detalles como estos, no vaya a ser que tú por ti solo no te des cuenta y sigas haciendo cosas de persona que está más cerca de los 20. ¡Menudo despropósito! ¡Loco!

Pero sin duda, el golpe más duro de realidad lo sufres si vives en Madrid. Dejo aquí un mensaje para los menores de 26 que viven sin darse cuenta de lo que tienen. Por favor, disfrutad del abono del metro a 20 euros. Coged la línea circular y pasaos el día entero dando vueltas. Entrad y salid en cada parada. Montaos en el cercanías sin importar a dónde. Que os lleve a Fuenlabrada aunque sea. Porque de repente un día iréis a recargarlo y os pedirán 54 euros, si tenéis suerte y no trabajáis en otra zona. Que entonces será más. Y ese día lloraréis. Yo todavía no lo supero.

Esta recomendación es aplicable para entradas a piscinas, museos, cines, conciertos y cualquier cosa que pueda suponer un descuento en Madrid. Porque aquí, querido amigo, con 26 ya no eres joven.

 Así que tienes que esperarte a la jubilación para poder tener rebajas. Y visto lo visto, estamos jodidos.

Otra señal de que te haces mayor es el miedo. Pero miedo real. A los adolescentes en grupo.

Mira, qué ansiedad. Vas por la calle y ves a un grupo de adolescentes que se acerca. No os digo más, que yo he llegado a cambiarme de acera.

Una vez fui con unos amigos a la piscina y teníamos a cada lado a un grupo. Estaban haciendo una batalla de música entre ellos, jugando a poner el altavoz más alto de manera que al final su música tapara al del otro grupo. Pues no tuvimos huevos a decir media palabra. Terminamos cambiando de sitio.

También da cosica pensar en cosas que tenías planeadas para tu vida. Yo pensaba que los 28 eran una buena edad para tener hijos y vivir con tu pareja en tu propia casa. Dijo ella mientras firmaba la renovación de contrato de su piso compartido en alquiler y compraba pasta de dientes deliplus para poder ahorrar.

Lo único que no me da miedo de cumplir años es quedarme sola. Porque una, avispada que es, hizo un pacto con un amigo para casarse si a los 34 estaba soltera. Y no contenta con eso, se buscó un sustituto.  Vamos, que mucho Dramaia tiene que haber para que no salga bien.

2 comentarios en «Dulces veintiséis»

  1. Me encanta, yo e pasado por todas esas situaciones…. al final lo superas 😂😂😂 Feliz 26 cumpleaños y a por el siguiente que ya irás descontando para tu próxima rebaja!!!💋💋💋

  2. Estoy totalmente de acuerdo, los que tenemos más de 25 también tenemos derechos a descuentos y oportunidades. Ya que confirme vamos cumpliendo años también aumentan los gastos

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